¿Dónde habíamos dejado la 1ª parte?.. ah si! Borja y yo nos encontrábamos en el jacuzzi, yo con mi mano en su pene y él con sus dedos frotando mi clítoris; sin parar de masajear mi sexo, bajó la cabeza hasta mis pechos y suavemente con la punta de su lengua comenzó a mojar mis pezones, dejando un camino perfectamente reconocible desde cada uno de mis pechos, pues él no separaba su lengua de mi cuerpo. Una vez que estaban duros y yo ya estaba a punto de estallar de placer, Borja dio un paso más.

Donde antes estaban sus dedos ahora estaba su boca, chupando como si de un helado que se estaba derritiendo se tratara mi sexo. Yo ya gemía sin parar. Me estiré a lo largo y sin que Borja parase introduje sin ayuda de mis manos su pene en mi boca. Sujetando la base de su pene con mi mano empecé a masajear sus testículos que se movían libremente en el agua. Sentía como Borja chupaba mas rápidamente. Yo hacía lo mismo, aumentando la presión de mis labios en su glande.

Eran como pasos anunciados, él ya estaba introduciendo sus dedos dentro de mi y yo notaba como tocaba mis paredes vaginales, SIIIIII……!!notaba como me estaba corriendo: ligeros espasmos, respiración entrecortada, placer indescriptible…, sí, solamente podía ser un orgasmo.

Borja ya tenia la polla dura, asi que me dijo que tenia que ir a por los condones a la habitación, le dije que no importaba, con que se corriera fuera no tenia ningún problema, es más, yo tenia sensaciones mucho más intensas con el contacto directo de nuestros sexos, y Borja lo agradeció.

Me puse encima de él. Su pene ya sabia el camino que tenia que tomar, así que fui bajando y poco a poco se fue introduciendo su pene en mi sexo.
Su piel se iba retrayendo hacia atrás según lo introducía. Lo sabia sólo con ver su cara de placer.

Empecé a moverme de arriba a abajo, Borja puso sus manos en mi culo y acompañaba el movimiento, ¡cómo lo estábamos pasando! Y eso que sólo era la primera noche…

Al rato cambiamos de postura, le dije que me diese por detrás (no penséis mal, me refería a la postura del perrito, aún no pensaba en el otro agujerito, de momento…)

A él le encantaba esa postura, la visión que tenia mientras sujetaba mis caderas, viendo como mis nalgas golpeaban violentamente su pubis, era excitante. Al estar metidos en el agua a cada movimiento el agua salia disparada fuera del jacuzzi mojando todo el suelo, pero poco nos importaba…

Agua que brotaba cada vez más acompañando la intensidad de nuestros movimientos que se acrecentaban por momentos. Borja enganchó mi cintura con todas sus fuerzas para penetrarme hasta la extenuación. Después agarró su pene, sacudiéndolo a continuación contra mi trasero. Unos instantes más tarde noté como su semen brotaba hasta mi espalda..