Mar 12 Ago 2008
Pasión entre burbujas… primera parte
Enviado por melokka69 bajo Uncategorized
Aquel dÃa me sorprendió, era jueves, estaba actualizando unos informes en el ordenador cuando Borja pasó al lado de mi mesa y dejó una nota.
Pensé que querrÃa repetir lo de la mesa del jefe, pero no, era aún mucho mejor, la nota decÃa: “Jacuzzi este fin de semana, lo hablamos al salir”.
Bien sabe dios que no sé como quedarÃan esos informes, pues mi cabeza ya sólo pensaba en las burbujas…
A la salida me comentó que habÃa alquilado una casa rural que disponÃa de un jacuzzi enorme. HabÃa pensado que nos lo pasarÃamos bien y podrÃamos despejar un poco del estrés del trabajo.
SaldrÃamos el viernes directos a la casa, en el coche de él pues yo, que no era de allÃ, no sabia moverme poco más que por la ciudad.
Al llegar a casa, antes de cenar me dispuse a hacer la maleta, Borja dijo que se encargaria de la comida, eso sÃ, que no esperase gran cosa (pizzas y más pizzas). Me daba igual, él tendrÃa sexo y más sexo.
Pijama, calcetines, camisetas, falditas, neceser y ese conjunto nuevo de culotte y sujetador que tanto habÃa insistido él que me comprase, la verdad es que me quedaba muy bien. Tenia buen ojo Borja. Siempre lo
tenia….
A parte de la comida, Borja llevarÃa los condones, muchos condones, aunque al final no fueron necesarios, pero no adelantemos la historia…
El viernes a las 8:30 ya estábamos en la puerta de la casa, nos habÃan entregado las llaves y Borja habÃa pagado ya la casa.
Dejamos las maletas y la comida a la entrada y lo primero que hicimos fue ir directos a ver el baño donde se encontraba el jacuzzi.
Nada más verlo nos miramos y pude ver reflejadas en la mirada de Borja la infinidad de posturas que practicarÃamos en ese jacuzzi.
Él se fue al salón y fue guardando la comida en la nevera, mientras, yo cacharreaba con los mandos del jacuzzi para ver como funcionaba, no era muy difÃcil la verdad. Botón de burbujas y de chorros, regulador de temperatura del agua, cierre del desagüe.. nada complicado para una administrativa como yo.
Sin preguntarle a Borja fui llenando el jacuzzi. Hasta que estuviese lleno pasarÃa un rato que esperaba no fuera muy largo.
¡¡ PI……PI……PI…..PI !! — la cena está lista! — dijo Borja desde la cocina.
Comimos un par de pizzas, pero lo mejor vendrÃa con el postre. Borja terminó primero de comer y ya empezó a tontear, tocarme las caderas, la espalda, los pechos, el cuello, oreja… él empezaba a calentarse. Y yo también…
Con la última porción de pizza ya en la boca, le quité la camiseta, le desabroché el cinturón y nos fuimos directos al jacuzzi.
Parece que el momento fue el justo, agua a su temperatura, jacuzzi lleno, nosotros calientes como animales.. (ya se sabe que la naturaleza asilvestra).
No sabÃamos cuanto jabón echar para que se formase espuma, echamos un poquito por varios sitios del jacuzzi, y Borja fue corriendo a la habitación para traer 12 velas pequeñas que le daban al baño un toque romántico…. en el fondo era un encanto….

Encendimos las burbujas y los chorros de agua que pronto comenzarÃan a brotar por nuestros cuerpos. Nos fuimos quitando mutuamente la ropa mientras nos besábamos con pasión y nos metimos directos en el jacuzzi.
Uff……. teneis que probarlo alguna vez!! que sensación mas relajante, las burbujas resbalando por tu cuerpo de abajo a arriba, los chorros por todos los lados, estaba en un sitio en el que estaba golpeando el chorro justamente en el sitio más secreto de mi cuerpo, Borja mientras tanto estaba jugando con la espuma sin percatarse que me estaba calentando excesivamente, pero sólo fueron esos 5 minutos los que nos dimos de
tregua, era la calma antes de la tempestad.
Estábamos uno enfrente del otro justo en el momento en que extendà mi pierna para tantear como
estaba el pene de Borja, él dio un salto!, jaja, no se lo esperaba, pero yo ya estaba encendida y no habÃa quien me apagase, bueno sólo una persona…. él.
Noté como su miembro estaba a medio gas, ni flácido ni todo lo duro y erguido que se lo habÃa puesto más veces.
Me escurrà hacia donde se encontraba y comencé a besarle por todos lados, cuello, boca, pecho, mi lengua marcaba todo su cuerpo mojado… Mi mano empezó a acariciar su pene con leves movimientos, los justos
para que notase como iba creciendo en tamaño.
Borja extendió su mano y ya debajo del agua empezó a tocar mi labios mayores, para ir a continuación a por el clÃtoris, que ya empezaba a abultarse un poquito… Y todo esto con millones de burbujas resbalando
por nuestros cuerpos….

